palabras horribles

La construcción experimenta su mayor caída desde la crisis de 2001-02 (según datos del Indec, no de Clarín). Cierre de frigoríficos en La Pampa por falta de ganado para faenar y exportar a la UE (cuota Hilton). Despidos en Conarpesa. Suspensiones en McCain y en Renault y cese de actividades en las aceituneras de La Rioja porque, muy comprensiblemente, Brasil traba las exportaciones argentinas en represalia a las medidas de Moreno. De hecho, algunos industriales brasileños que anuncian “el fin del Mercosur”, en el fondo sino en las formas.

Sí, ahora están negociando con Brasil para levantar las trabas -pero el acuerdo sería sólo de palabra. O sea, tanto Moreno como los brasileños podrían incumplirlo sin necesidad de informarlo oficialmente, recurriendo a expedientes como demorar los trámites aduaneros o ponerse duro con los requisitos fitosanitarios. Esperemos que la experiencia sirva para que Kicillof aprenda que “seguridad jurídica” y “clima de negocios” no son palabras tan horribles después de todo. Pero la lección más importante es otra: importaciones y exportaciones son dos caras de la misma moneda. La economía no es un partido de fútbol donde el objetivo es hacer más goles de los que uno recibe. En otras palabras, si cerramos las importaciones para que no se lleven los dólares, nos van a pagar con la misma moneda. Peor aún, nadie va a querer celebrar contratos con los empresarios argentinos porque los empresarios argentinos se podrían ver imposibilitados de cumplirlos. Y si se celebran, el “riesgo argentino” se va a traducir en menores precios -en otras palabras, en menos dólares.

No creo que los funcionarios del actual gobierno estén a tiempo de aprender. Pero sería bueno que algunos de quienes piensan que la economía es una lucha por aumentar exportaciones y disminuir importaciones empiecen a revisar sus premisas.

el abrazo del oso

Muchos críticos del gobierno están con Moyano, Ilusionados con la idea de que el camionero le imponga una derrota inolvidable al kirchnerismo. Yo no. No se trata, por supuesto, de que haya empezado a simpatizar con el gobierno, ni de que considere que el reclamo por el impuesto a las ganancias es injusto. Pero apoyar al oso que viene a enfrentar al león con la excusa de que éste se esta quedando con una porción de carne mayor a la que le corresponde, es pasar por alto que una vez derrotado el león, el oso no va a tener ningún prurito en comernos a nosotros.

En otras palabras, apoyar a Moyano no es muy diferente a apoyar al kirchnerismo. Primero, porque Hugo Moyano es un personaje nefasto que representa lo peor del sindicalismo peronista: la matoneria, el uso sistemático de la violencia para ganar posiciones, el acoso a la prensa, el tratamiento diferencial de los gobiernos peronistas y antiperonistas. Segundo, porque si Moyano sale fortalecido con el conflicto, ello va a representar una enorme victoria para un modelo sindical basado en una legislación laboral arcaica y caduca, que perjudica sistemáticamente a los trabajadores en negro y desalienta el dinamismo económico y la generación de empleo. Tercero, porque si bien el reclamo está basado en la premisa de que el no ajuste del impuesto a las ganancias es “un robo para los trabajadores”, el conflicto poco tiene de ideológico y mucho de disputa de poder al interior del peronismo. De hecho, Moyano ha hecho poco y nada para integrar sus reclamos con otros más amplios, como ser la normalización del INDEC o el cambio de la ley de ganancias para que la actualización por inflación sea automática (se entiende por qué: si la actualización es automática, los sindicalistas pierden una importante excusa para movilizarse y así demostrar su poder ante las bases). Y cuarto, porque si Moyano logra llevarse puesto o condicionar seriamente a un gobierno tan poderoso como el de Cristina, con mucha mas razón va a poder condicionar a cualquier gobierno más razonable que venga en 2015. No nos engañemos: un triunfo de Moyano es volver al pasado, ciertamente no a los 70 pero si a los 60 u 80.

¿Pero entonces? Lo mejor es mantenerse al margen, o sea subirse a un árbol y dejar que los otros se peleen en el llano. En otras palabras, dejar bien en claro que estamos ante un conflicto interno entre peronistas, y apostar al desgaste mutuo. ¿Que el gobierno puede salir fortalecido con una victoria? Es un riesgo que hay que correr, teniendo en cuenta que el escenario no seria tan apocalíptico como suena. Primero, porque el problema de fondo para el gobierno es el malestar social que ha provocado el milagro de que amplios sectores de la clase media estén mirando a Moyano con cierta simpatía; un triunfo político del gobierno haría poco o nada para acallar ese malestar, e incluso puede aumentarlo. Segundo, porque los actores pueden muy bien descubrir que ninguno se puede garantizar la victoria, y entonces buscar un acuerdo que va a dejar pagando a todos los aliados menores. Y tercero, porque un triunfo de Moyano no seria mucho mejor que uno del gobierno. En suma, no aceptemos el abrazo del oso que esta proponiendo Moyano; nuestro problema no es la interna peronista, sino la falta de una alternativa de poder para 2015. Concentremonos en eso último.

billetera mata ideología

¿Por qué tenemos provincias tan mal gobernadas? Probablemente porque muchos opositores pasan por el despacho del gobernador para que les financien la campaña:

El senador oficialista Sergio Mansilla [Tucumán] explicó el fenómeno. En una entrevista radial, había dicho que el 99 por ciento de la oposición había pasado por la Casa de Gobierno para que se le financie la campaña electoral de 2009.

En una charla para este libro, no sólo lo ratificó, sino que dio detalles. “A varios les bancamos la campaña. El que quería ser candidato, algo quería de nosotros. A más dividida la oposición, mejor para nosotros. Había que dividir inteligentemente. Pasaron todos. Masso (Federico, Libres del Sur), Bussi, todos. Algunos pasaban por la oficina de José [Alperovich], otros entraban por el ascensor, otros, por la escalera. Cirnigliaro (Renzo, Partido Laborista) no pasó por la gobernación pero sí por la Legislatura, que es lo mismo” (Nicolás Balinotti y José Sbrocco, José Alperovich. El Zar Tucumano. Buenos Aires, Dunken, 2011, pp. 74-5).

un personaje excepcional

Es difícil darse cuenta leyendo los diarios, pero en la Argentina hay muy pocos actores (individuales o institucionales) con mirada nacional. El punto es que la supervivencia política o el negocio de dichos actores no depende de lo que pase en el país, sino en un ámbito geográfico mucho más limitado. Los gobernadores sólo se preocupan por ser reelectos en sus distritos. Cualquiera que haya tratado de contactar a los legisladores nacionales no puede dejar de notar que éstos pasan mucho más tiempo en sus provincias que en Buenos Aires. Los viejos partidos políticos son confederaciones de partidos provinciales. Los nuevos partidos políticos pretenden ser nacionales pero rara vez llegan mucho más allá de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Lo mismo cabe decir de la gran mayoría de los grandes gremios. Y los grandes diarios pretenden tener una influencia nacional, pero su tirada está desproporcionadamente concentrada en Capital y el Gran Buenos Aires (hasta no hace mucho, Clarín y La Nación rara vez llegaban a las ciudades del interior antes de las 10 u 11 de la mañana; sólo Ámbito, que se imprime en varias partes del interior, se conseguía temprano).

Sólo 3 actores políticos escapan a esa caracterización: la Presidenta, Moyano, y un ex presidente de Boca Juniors que, vueltas de la vida, terminó recalando en la Jefatura de Gobierno de la CABA. Es fácil darse cuenta que Moyano representa lo más rancio del viejo sindicalismo peronista, pero no hay que perder de vista que el poder de Moyano radica no en haber resucitado a la CGT, sino en haber reinventado el gremio de Camioneros. Después de las privatizaciones de los 90, prácticamente todo el transporte de cargas del país se hace mediante camiones, lo que significa que Moyano maneja un gremio de alcance nacional que puede paralizar y/o desabastecer el país. Al lado de eso, la jefatura de la CGT es un dato meramente anecdótico. Lo que implica, en suma, que Moyano está negociando para después golpear, y que ningún gobierno presente o futuro va a ser capaz de enfrentarlo en serio si primero no logra desarticular su capacidad de chantaje, sea promoviendo medios de transporte alternativos (difícil, Morano tiene un lugar en el directorio del Belgrano Cargas) o dividiendo verticalmente al gremio de Camioneros.

el club de los gobernadores en versión alemana

En un paper de Hans Pitlik, Friedrich Schneider y Harald Strotman sobre el federalismo fiscal en Alemania, leemos que

… informal decision making is characterized by a systematic coordination among executive federal and state level actors. Important policy issues concerning both federal and state interests are dealt with at joint conferences of state Minister Presidents and federal government members (Rudolf 1990).

 

el CV de Reposo y la cola del pavo real

Tratando de mostrar que la teoría del selectorado de Bruce Bueno de Mesquita, Alastair Smith et alii tiene mucho que ver con los recientes argumentos sobre el signaling. El link, acá.

Update: parece que Carlos Pagni nos estuvo leyendo.

es la política, estúpido!

Imposible no sentir un deja vu con la lectura de este articulo. Por ejemplo, los autores notan que

The Eurozone crisis is at its root not a fiscal or banking crisis, but a crisis of competitiveness hatched over about 15 years, and reflected in large differences in labour cost, export performance, and balance of payments between the periphery and the core, notably Germany (Dadush et al. 2010). Accordingly, fiscal and banking remedies, while badly needed, will not – by themselves – durably resolve the crisis.

Y la solucion propuesta no podria sonar mas familiar:

What to do? Spain and Italy can no longer devalue nor use independent monetary policy or trade policy (at least in goods). But they can undertake domestic reforms that make them more attractive as an export base and help them attract foreign investment. These range from easing regulations, increasing competition among domestic suppliers in all sectors, encouraging lower wage settlements beginning in the public sector, shifting the tax burden from payrolls onto consumption, facilitating trade through infrastructure investments, reduction of red tape, export credit, export promotion, and encouraging inward foreign investment.

Técnicamente, impecable; no podría estar más de acuerdo con el análisis. Pero la experiencia argentina y la griega muestran que la salida de la “devaluación interna” tiende a ser muy difícil de vender políticamente, incluso cuando el tipo de cambio fijo es muy popular y los costos de salida son catastróficos. Letonia parece ofrecer una excepción, pero hasta el momento Grecia (e Italia y España) parece mas destinada a seguir la parábola del 2001.

Es una lástima, porque sería muy bueno que los tipos de cambio fijos pudieran funcionar como una camisa de fuerza que obligue a los políticos a implementar reformas que resulta mas fácil posponer con una devaluación. Pero, ¿por qué? El caso de Letonia parece desmentir los argumentos basados en la homogeneidad social o la confianza en el sistema político. ¿Escasa información sobre los costos del ajuste? No creo, para Letonia devaluar hubiera sido mucho menos costoso que para Argentina (¿se acuerdan que hasta el instante final la alternativa devaluadora era inconcebible en el debate público?), o de lo que será para Grecia.

Pero hay dos argumentos que me parece interesante explorar. Uno es la existencia de vested interests con poder de veto sobre reformas “en serio” que hubieran podido salvar el sistema. En Argentina teníamos a los gobernadores y a los sindicalistas, y tengo entendido que en Grecia (y en España y en Italia) también hay poderosos actores con poder de veto sobre las reformas que habría que hacer. Estaría bueno saber si esos actores están ausentes en Letonia.

El otro argumento tiene que ver con el relato. Para un economista es fácil entender el argumento en pos de una devaluación interna; para el público en general, no. No veo razones para que el pueblo letón sea mas versado en economía que el griego o el argentino, pero si para que los políticos letones hayan sido mas exitosos en ofrecer un intercambio favorable: devaluación interna hoy a cambio de entrada en el euro mañana, algo que puede ser captado con bastante facilidad por los votantes. En Argentina, nunca vimos una opción semejante: recordemos que cuando Lopez Murphy dijo que las dos opciones del gobierno de la Alianza eran devaluar o subir impuestos, lo bajaron de la campaña. Y no me parece que esa sea la alternativa que los políticos griegos le están ofreciendo a sus votantes. Pero como dije, son solo dos ideas, estaría bueno explorarlas en mas detalle.

el mejor chiste de Pablo Marchetti

Nunca compré la revista Barcelona, aunque reconozco que algunas de sus viejas tapas eran gloriosas: “El gobierno dice que la redistribución ya se hizo, pero lamentablemente no alcanzó para los pobres”; “Habla el que tiró la bengala: Ibarra y Chabán la tienen que pagar”; “El pueblo esta cansado de que le hablen de reservas y pide culos a granel”, entre las más logradas. De hecho, lo mejor de Barcelona es que no era una “simple” revista de humor; al parodiar a Clarín y a Perfil con los culos y los gnomos, y al publicar tapas que la prensa “seria” nunca publicaría, Barcelona también llamaba la atención sobre la (muy) baja calidad de la prensa argentina en general, un problema que antecede al conflicto entre Clarín y el gobierno y que es mucho más serio que el del “monopolio”. Y las tapas eran geniales porque, a la vez que sorprendian por su desenfado y humor negro, servían para poner sobre el tapete miradas que generalmente escapaban al debate público.

Lamentablemente, eso ya no va más; hace mucho que Barcelona solo publica “chistes” kirchneristas (“chistes” va entre comillas no porque no pueda haber un buen chiste kirchnerista, sino porque los lugares comunes del gobierno o la oposición no pueden ofrecer más que chistes malos). Me terminé de desilusionar con lo de YPF; la Barcelona original hubiera publicado algo realmente lúcido, al estilo de “Como en el 82”, pero en su lugar eligieron una chicana barata sobre los españoles. Por eso me alegré de ver este artículo, donde Marchetti ofrece el que es, tal vez, su mejor chiste:

Una presidenta lúcida que, nos guste o no, está allí porque hace bien su trabajo. Tanto que puede dar larguísimos discursos hablando de muchísimos temas y hacerlo con gran autoridad, inteligencia y convicción.

Cristina, una mujer del Renacimiento. No jodamos, Marchetti. Si ése no es tu mejor chiste, voy a tener que pensar que tu mejor chiste fue hacernos creer que vos estuviste detrás de algunas de las grandes tapas de Barcelona.

preguntas que nadie se hace

¿Que lugar puede ocupar la Argentina en una economia mundial integrada? ¿Que puede hacer le pais mejor o mas barato que otros? (Luis Alberto Romero, La crisis argentina. Una mirada al siglo XX, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2003, p. 91)

Esas son las preguntas que los intelectuales deberían (deberíamos) hacerse, y no se están haciendo. Pero hoy la política gubernamental pasa por proteger a los sectores menos competitivos de la economía, y la respuesta opositora consiste en cuestionar las obvias inconsistencias de la misma, pero nada mas. Por supuesto, todos sabemos que la Argentina es competitiva en la exportación de productos agropecuarios, pero el gobierno tampoco se ve muy interesado en aumentar la exportación de mas productos que la soja por razones de política interna. Y la payasada del viaje a la “economía complementaria” de Angola no fue mas que eso, una payasada. (Quiero aclarar que yo no me opongo, de ninguna manera, a que haya intercambios comerciales con Angola; pero tampoco podemos pretender que el sector externo de la economia se base en las exportaciones a Angola, of all places!)

Es una lastima, porque desarrollar el sector externo de la economía trae beneficios políticos ademas de económicos: en la medida en que la economía depende de las exportaciones, el margen de libertad del gobierno para establecer políticas irracionales se reduce, porque los costos son muy altos. En eso podríamos aprender de las economías de los países escandinavos que, como señala este libro clásico, estan entre las mas abiertas del mundo.

una omision injustificada

En un libro que trata sobre los líderes (políticos, pero también empresarios, sindicales, y deportivos), la omisión de don Julio Grondona resulta injustificada. The Dictator’s Handbook (El Manual del Dictador) de Bruce Bueno de Mesquita y Alastair Smith ofrece una versión accesible de la teoría del selectorado que estos autores (junto a Randolph M. Siverson y James D. Morrow) ofrecieron en The Logic of Political Survival (La Lógica de la Supervivencia Política) nueve años atrás.

La principal virtud del argumento es su generalidad: en todo sistema político (un sistema político puede ser un país pero también una mafia, una sociedad anónima que cotiza en bolsa, un sindicato, una ONG, una universidad…) hay tres grupos de personas. El selectorado abarca a todos aquellos que nominalmente tienen alguna influencia en el nombramiento del líder de la organización (por ej., los votantes en una democracia, pero también en un régimen de elecciones fraudulentas, como los países comunistas; todos los miembros del ejercito en un régimen militar, etc). Los influyentes son aquellos que tienen una posibilidad realista de influir en la selección de líder (por ejemplo, en un régimen militar solo los coroneles y militares califican como influyentes). Y la coalición ganadora (winning coalition) comprende a todos aquellos cuyo apoyo es absolutamente esencial para que el líder se mantenga en el poder (por ejemplo, en una dictadura personalista, si la gente sale a la calle y  no hay represión, el líder se cae; ergo, el jefe de policía es parte de la coalición ganadora).
El argumento es simple: los líderes son individuos que quieren mantenerse en el poder, y para hacerlo deben mantener contentos a los miembros de su coalición ganadora, y a nadie mas. Cuando la coalición ganadora es grande (como en las democracias), el líder tiene que mantenerla contenta ofreciendo bienes públicos (libertades individuales, gobierno de la ley, educación, salud, defensa exterior, transparencia, etc) cuyo costo per capita es menor. Si la coalición ganadora es pequeña, en cambio, el líder ofrece bienes privados para enriquecer a sus miembros: básicamente, la posibilidad de acceder al tesoro público. Es por eso que la calidad de vida suele ser mucho mejor en las democracias que en las autocracias, y por que la arbitrariedad, la corrupción, el abuso de poder y el lujo ostentoso cuando la gente se muere de hambre son características de las dictaduras personalistas (donde, por ejemplo, el líder prefiere vender en el mercado negro la ayuda recibida luego de un desastre natural antes que permitir que llegue a sus destinatarios). (*)
Como ya dijimos, la principal virtud del argumento es que puede ser aplicado a cualquier organización, no necesariamente un régimen político: de hecho, los autores usa la teoría para explicar por que tantos CEOs de sociedades anónimas pueden aumentarse sus salarios incluso cuando la compañía da perdidas: la coalición ganadora de los CEOs son los escasos miembros del board of directors, que pueden ser comprados, también ellos, con aumentos de salarios, a costa de millones de accionistas que nominalmente tienen voz (pero no influencia) en la dirección de la compañía. Y, lo que es mas relevante dado el titulo de este post, también en las organizaciones deportivas internacionales, como el Comité Olímpico Internacional y la FIFA. De hecho, los autores explican que la elección de la sede de los Juegos Olímpicos y los mundiales de fútbol habitualmente esta teñida de graves denuncias de corrupción porque la elección de la sede recae en un grupo muy pequeño de personas (unos 50 en el caso del COI, menos de 15 en la FIFA), quienes naturalmente valoran mucho mas los beneficios privados que puedan recibir de los candidatos que las ventajas deportivas y de infraestructura que pueda tener la sede en si: de otra manera, no se explica que Qatar, un país donde la temperatura llega a 50 grados centígrados en verano y donde están prohibidos tanto el consumo de alcohol como la homosexualidad (y la prostitución), haya sido elegido como sede del mundial de 2022. De hecho, la elección de la sede fue bastante sospechosa; Bueno de Mesquita y Smith discuten extensivamente una acusación de soborno, pero ignoran la mas jugosa de todas, precisamente la que implica a Julio Grondona, a quien le habrían ofrecido varias decenas de millones de dólares (en concepto de derechos de televisión) a cambio de su apoyo. Tanto por esto, como por su notable persistencia al frente de la AFA, donde permanece desde 1979, Grondona merecía una mención.
* Por supuesto, el abuso de poder, la corrupción y el lujo ostentoso también existen en las democracias, pero a un nivel mucho menor que en dictaduras personalistas como la de Mobutu Sese-Seko, Kim Jong Il, o Samuel Doe.