el abrazo del oso

Muchos críticos del gobierno están con Moyano, Ilusionados con la idea de que el camionero le imponga una derrota inolvidable al kirchnerismo. Yo no. No se trata, por supuesto, de que haya empezado a simpatizar con el gobierno, ni de que considere que el reclamo por el impuesto a las ganancias es injusto. Pero apoyar al oso que viene a enfrentar al león con la excusa de que éste se esta quedando con una porción de carne mayor a la que le corresponde, es pasar por alto que una vez derrotado el león, el oso no va a tener ningún prurito en comernos a nosotros.

En otras palabras, apoyar a Moyano no es muy diferente a apoyar al kirchnerismo. Primero, porque Hugo Moyano es un personaje nefasto que representa lo peor del sindicalismo peronista: la matoneria, el uso sistemático de la violencia para ganar posiciones, el acoso a la prensa, el tratamiento diferencial de los gobiernos peronistas y antiperonistas. Segundo, porque si Moyano sale fortalecido con el conflicto, ello va a representar una enorme victoria para un modelo sindical basado en una legislación laboral arcaica y caduca, que perjudica sistemáticamente a los trabajadores en negro y desalienta el dinamismo económico y la generación de empleo. Tercero, porque si bien el reclamo está basado en la premisa de que el no ajuste del impuesto a las ganancias es “un robo para los trabajadores”, el conflicto poco tiene de ideológico y mucho de disputa de poder al interior del peronismo. De hecho, Moyano ha hecho poco y nada para integrar sus reclamos con otros más amplios, como ser la normalización del INDEC o el cambio de la ley de ganancias para que la actualización por inflación sea automática (se entiende por qué: si la actualización es automática, los sindicalistas pierden una importante excusa para movilizarse y así demostrar su poder ante las bases). Y cuarto, porque si Moyano logra llevarse puesto o condicionar seriamente a un gobierno tan poderoso como el de Cristina, con mucha mas razón va a poder condicionar a cualquier gobierno más razonable que venga en 2015. No nos engañemos: un triunfo de Moyano es volver al pasado, ciertamente no a los 70 pero si a los 60 u 80.

¿Pero entonces? Lo mejor es mantenerse al margen, o sea subirse a un árbol y dejar que los otros se peleen en el llano. En otras palabras, dejar bien en claro que estamos ante un conflicto interno entre peronistas, y apostar al desgaste mutuo. ¿Que el gobierno puede salir fortalecido con una victoria? Es un riesgo que hay que correr, teniendo en cuenta que el escenario no seria tan apocalíptico como suena. Primero, porque el problema de fondo para el gobierno es el malestar social que ha provocado el milagro de que amplios sectores de la clase media estén mirando a Moyano con cierta simpatía; un triunfo político del gobierno haría poco o nada para acallar ese malestar, e incluso puede aumentarlo. Segundo, porque los actores pueden muy bien descubrir que ninguno se puede garantizar la victoria, y entonces buscar un acuerdo que va a dejar pagando a todos los aliados menores. Y tercero, porque un triunfo de Moyano no seria mucho mejor que uno del gobierno. En suma, no aceptemos el abrazo del oso que esta proponiendo Moyano; nuestro problema no es la interna peronista, sino la falta de una alternativa de poder para 2015. Concentremonos en eso último.

Anuncios
Entrada siguiente
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: